Posadas: La felicidad de 198 familias de la chacra 252 llegó gracias a la regularización dominial

Con la entrega de la última partida de 51 boletos de compraventa, la intervención realizada por el Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (IPRODHA) da sus frutos.

Las firmas y entregas de las documentaciones se concretaron en tres tandas. Los vecinos beneficiarios concurrieron en diferentes grupos, uno en diciembre, otro en febrero y el último en la jornada de ayer. Con esta normalización se logró mejorar la calidad de vida de cada uno de los ocupantes de esas tierras, quienes vivían en asentamientos, ya que se les permitirá apoderar y empoderarse para impulsar acciones beneficiosas para el bien común de la comunidad, contando con la garantía del suelo, lo que les facilita poder acceder a contribuciones del Estado para mejorar sus viviendas, como así también a créditos bancarios y otros.

El proceso

Luego de muchos años de conflictos, llegó la resolución para aquellas familias asentadas en la zona ubicada entre las avenidas Vivanco, Bustamante y Andresito, donde alrededor del 50% de la Chacra era una propiedad privada de Marina Noziglia, quien al no ocuparlas se vio afectada por el asentamiento irregular de estas familias que se encuentran en el lugar con distinta antigüedad; los primeros llegaron hace más de 20 años.

Historial

El conflicto de larga data tenía, por un lado, a los vecinos requiriendo una solución para su ocupación irregular y, por el otro, a la dueña tratando de recuperar sus tierras judicializando la cuestión. Tras la intervención de distintos organismos del Estado y a través de la instancia de mediación, se acordó fijar un precio por el terreno. Dicho valor fue fijado en 36 mil pesos a pagar en 36 meses directamente a la titular del inmueble, siendo su obligación al finalizar el pago firmar la escritura traslativa a cada uno de los ocupantes involucrados en el convenio.

En este marco, el IPRODHA se prestó a los fines de contratar agrimensores para realizar y aprobar los planos correspondientes a la mensura y también asumió la responsabilidad de cubrir los costos de las escrituras a cada una de las familias. Para hacerlo posible dispuso de una inversión de 1386 pesos, la cual no es reintegrable para las familias.