Mendoza está blindada a la espera de la Supercopa entre Boca y River

Más de 1500 efectivos de diferentes fuerzas se ocuparán de la seguridad. Rutas distintas para los hinchas.

Mendoza se blindó por la llegada del Superclásico más caliente de los últimos años. El gran operativo de seguridad, que comenzó en el primer minuto de este martes y se extenderá hasta las 22 del jueves, involucrará a más de 1.500 efectivos de diferentes fuerzas: 1.000 policías mendocinos, 350 guardias de seguridad privada, 100 gendarmes y 80 agentes de la Policía Federal. Además de todo el personal del programa Tribuna Segura, al mando de Juan Manuel Castrilli, hijo del Sheriff y ex árbitro internacional.

La final de la Supercopa Argentina entre Boca y River se disputará este miércoles desde las 21.10 en el estadio Malvinas Argentinas, que estará colmado por 40.000 personas. Sin embargo, la prevención por la seguridad comenzó muchas horas antes. “Ya se pusieron en marcha los operativos con refuerzos en todos los ingresos a esta provincia, Y a partir de mañana (por hoy) se intensificarán aún más”, aseguró Néstor Majul, subsecretario de Relaciones Institucionales del Ministerio de Seguridad de Mendoza.

“Estamos coordinando con las otras provincias todo lo relacionado con el control de las rutas por las provincias, tanto con Gendarmería Nacional como con las policías provinciales”, agregó el funcionario. “La mayoría de los hinchas procedentes de Buenos Aires ingresarán por la Ruta 7 (con control en Desaguadero, en el límite con San Luis). Pero también, en menor medida, otros lo por San Juan”, agregó Majul.

En este sentido, en una conferencia de prensa realizara en un hotel céntrico de la capital mendocina, se detallaron las rutas que utilizarán los hinchas de uno y otro equipo que viajarán desde Buenos Aires a Mendoza.

En el caso de los hinchas de Boca, comienzan por la ruta 7 (con un corte en la Laguna Picasa) y, después de tomar la 188, 8 y 33, retomarán la 7 para ingresar a la provincia por el Arco de Desaguadero.

Los de River, por su parte, empezarán por la General Paz, el camino del Buen Ayre, el Acceso Oeste y las rutas 5, 226, 188, 143 y 40 hasta tomar la entrada por la ciudad de San Rafael. Llegarán a Mendoza desde el sur de la provincia.

Por su parte Juan Manuel Castrilli, asesor operativo del programa Tribuna Segura del Ministerio de Seguridad de la Nación, señaló que “habrá aproximadamente 350 restricciones de concurrencia entre ambos públicos”. El hijo del ex árbitro internacional anticipó que “vamos a estar en todos los ingresos al estadio, solicitando el documento a todo el mundo, para evitar que ingresen aquellas personas que tienen antecedentes de violencia en el fútbol”.

El estadio abrirá sus puertas a las 17.30 y desde la organización les recomiendan a los hinchas ir temprano. “Le pedimos a la gente que vaya a disfrutar de uno de los eventos futbolísticos más importante del mundo y que lo haga con tiempo”, dijo Majul, quien intentó calmar la ansiedad y la pirotecnia verbal exacerbada desde ambos lados en la previa: “Se debe entender que se trata de un evento deportivo y que se juega una Copa. Nada más que eso”.

La seguridad se convirtió en la gran preocupación en la previa del Superclásico. “Si bien nos cuidan muchas fuerzas de seguridad, las 40.000 personas que estaremos en el estadio somos los primeros responsables de que todo salga bien”, señaló Matías Calcagno, gerente de Torneos, la empresa organizadora del partido.

Bastante menos sutil fue Castrilli. “Solicitamos a la gente que no cometa ningún tipo de desmanes ni hechos de violencia, tanto en la ida como a la vuelta del estadio. Porque no sólo tendrán que responderle a la Justicia, sino que los responsables que sean detenidos serán sancionados con la prohibición de ingresar a los estadios en todo el país”, comentó.