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La fuga de capitales creció un 40% interanual en el primer cuatrimestre y alcanzó los u$s5.630 millones

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2015 y abril de 2017 el promedio de salida mensual ascendió a u$s1.037 millones. La salida neta fue atenuada por dólares ingresantes del blanqueo, pero la tendencia es al alza.

La fuga de capitales se aceleró en el primer cuatrimestre y creció un 40% en relación al año pasado hasta los u$s5.630 millones, de acuerdo a un informe presentado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que se conoció este martes.

En lo que respecta al promedio mensual de fuga, entre enero y noviembre de 2015, esa media fue de u$s590 millones, mientras que entre diciembre de 2015 y abril de 2017 el promedio de salida mensual ascendió a u$s1.037 millones, lo que indica un aumento del 75%.

Durante el 2016, la compra de divisas de privados -o llamada Formación de activos externos del Sector Privado No Financiero (FAE del SPNF)- alcanzó los u$s9.951 millones, con un fuerte crecimiento en relación con el año anterior. Sin embargo, se aclara, de no haber sido por el ingreso de cerca de u$s4.000 millones en el marco del Régimen de Sinceramiento Fiscal, la fuga habría sido de alrededor de u$s14.000 millones.

Lo que disimuló el blanqueo

“Los ingresos por ventas de moneda extranjera por parte del sector privado no financiero fueron significativamente inferiores a los egresos de divisas por compras de moneda extranjera a lo largo de todo el período, con la única excepción de diciembre de 2016”.

¿Qué sucedió en el último mes del año pasado? Ingresó una importante cantidad de capitales directamente vinculada con el régimen de blanqueo (“Régimen de sinceramiento fiscal”).

A través de esa vía el Gobierno logró repatriar fondos para el pago del impuesto especial que estableció esa legislación, lo que resultó en una entrada neta de u$s2.015 millones en ese mes.

En este sentido, de no haber sido por el ingreso de aproximadamente u$s4.000 millones con motivo del blanqueo, la fuga de capitales del año 2016 habría sido de alrededor de u$s14.000 millones.

Fuga en aumento

De acuerdo al estudio de CEPA, si se contempla en conjunto la formación de activos externos y la remisión de utilidades y dividendos, durante los primeros cuatro meses de 2017, la fuga de capitales bajo estos dos conceptos suma u$s6.115 millones.

Se trata de “un monto prácticamente equivalente al total registrado entre enero y noviembre de 2015 (bajo la gestión de gobierno anterior), que fue de u$s6.734 millones”.

De acuerdo al centro, “la formidable oferta de divisas es financiada mediante un proceso de indiscriminado endeudamiento externo, rasgo característico del modelo de acumulación asentado en la valorización financiera, que tiene su base en el endeudamiento externo, las altas tasas de interés que permiten el desarrollo de la ‘bicicleta financiera’ y la imprescindible posterior fuga de divisas”.

El trabajo del CEPA está en sintonía con lo que informaron otras instituciones los meses pasados.

Alertas previas

La mitad de la deuda externa emitida en lo que va del año fue destinada a financiar unos u$s7.820 millones que fueron fugados del sistema financiero formal, indicó a fines de abril el Observatorio de la Deuda Externa de la Universidad Metropolitana de la Educación y el Trabajo (UMET), que realiza un seguimiento de las emisiones de deuda, la fuga de capitales y el perfil de vencimientos.
El gobierno nacional emitió hasta mediados de abril bonos en moneda extranjera por unos u$s9.167 millones (bajo leyes extranjera y local); y Letes por u$s10.837 millones, con lo que el stock ascendió a más u$s11.000 millones.

Además, se emitieron bonos en pesos por 55.325 millones.

Esta aceleración de la fuga llevó a que la cuestión, que estaba debajo del radar económico-financiero, lanzara un alerta.

Otro informe realizado en marzo, esta vez de la Universidad de Avellaneda, arrojó que en los primeros dos meses de 2017 se fugaron del país casi u$s4.000 millones, la suma más grande desde 2003.

El Observatorio de Políticas Públicas de la casa de estudios señaló que la “fuga” es una tendencia en aumento, porque en 2016 la salida de dólares del sistema financiero superó en un 16,8% a la de 2015.

El relevamiento asegura que la perspectiva para el 2017 se mantendrá, ya que las erogaciones de dólares del BCRA para atesoramiento privado, pago de intereses y remisión de utilidades “fue la mayor de los últimos quince años”.

Tal como pronosticaron diversas instituciones, el ritmo de la fuga se mantuvo.