Cómo hizo Ariel Holan para despabilar a Independiente en cinco meses

Aunque estuvo cerca de quedar eliminado en la Copa Argentina, el entrenador le cambió la cara al club en varios aspectos.Ariel Holan redescubrió el remolino energético de Independiente. Su virtud estuvo en la unión del alma con la ciencia, en el equilibrio de dos piezas que aparentaban, tras varios años de desencuentros, ser irreconciliables. Con movimientos simples pero efectivos, Holan supo corregir el rumbo errático. Logró algo que escapa de los resultados: reconquistó a los hinchas desde el funcionamiento. Los incluyó en su estrategia. Les dio un motivo para ir a la cancha con expectativas.

Holan, desde el primer día en que pisó Villa Dominico, apeló a la transferencia de datos como una cuestión medular, a que sus jugadores absorbieran el conocimiento de un club con parámetros altos pero que viene de afrontar sus años más duros. Transformó un equipo anárquico, que iba sin rumbo, en un plantel encolumnado detrás de una idea. Desinflamó el estado de crisis y superó un inicio de año complejo. Cinco meses más tarde, escaló posiciones, ganó el clásico y está invicto. Anteanoche superó otro escollo al avanzar a los 16os de la Copa Argentina, pero estuvo al borde del papelón tras empatar 0 a 0 con Camioneros, del Federal B: Independiente, con un profundo recambio, necesitó de los penales para clasificarse.

Un método de entrenamiento que refrescó al equipo. Detrás de la imagen frágil y paternal de Holan se esconde un conductor obsesionado con el estudio. El entrenador de 56 años considera que el rendimiento de un equipo se construye durante la semana y que, para eso, hay que trabajar todos los ángulos que componen a un futbolista. Desde ejercicios de coaching hasta trabajos posicionales, Holan no descuida ningún aspecto del juego. Es un detallista compulsivo, que con el tiempo aprendió a darles libertad a sus intérpretes. Lo desvela la relación entre la tecnología y el deporte. En su momento fue criticado por usar un dron, pero las imágenes grabadas son excelentes para analizar los movimientos. “Al principio nos sorprendió, pero la verdad es que la tecnología nos sirve”, suele reconocer Tagliafico.

El pasado como piedra angular. Bochini, que no suele apoyar cualquier proceso, quedó encantado por el nuevo estilo de Independiente y se convirtió en uno de los laderos de Holan. El máximo ídolo de la historia del club, desde que comenzó el torneo, suele estar en cada uno de los entrenamientos, algo particular, y no falta a los partidos. Este tipo de cuestiones le dio al plantel un sentido de pertenencia como nunca antes. Holan consulta a los ex jugadores, los escucha. Debate. Pide opiniones. Es abierto. Es la antítesis de su predecesor, el hermético Gabriel Milito.

El nuevo capitán. Uno de los grandes aciertos de Holan fue darle la cinta a Tagliafico. En vez de elegir a Erviti, futbolista que por edad y trayectoria podría haber ocupado el rol de líder, se inclinó por el defensor. Tagliafico, con apenas 24 años, conduce desde el ejemplo.

La confianza en los inexpertos. Antes de que comenzara el campeonato, sobre todo tras los primeros ensayos, las dudas pasaban por la juventud de varios de los futbolistas de Independiente. Holan, sin embargo, creyó en ellos. Casos como el de Bustos, Franco, Barco, Togni, Álvarez y Blanco le dieron la razón. Entendió que estaban capacitados para jugar en la primera y les dio un lugar.

Un mensaje unificador. En una de sus primeras conferencias de prensa, el DT les mandó un mensaje a los hinchas. “Le pido a la gente que le tenga paciencia al equipo. Nadie tiene una receta mágica, pero sí contamos con un plan”, dijo. Luego de superar un receso dispar y un arranque de año con bajo poder de fuego de local, dio en la tecla. Los simpatizantes se alinearon detrás de su mensaje y los murmullos fueron desapareciendo.

El entendimiento de la idiosincrasia. La recuperación del clásico saludo antes de cada partido fue una manera de tocar la fibra más profunda de un club lleno de historias. Con ese tipo de detalles, Holan, hincha de Independiente, pretende que los jugadores se nutran de lo que vivió la institución en sus años de oro.

Mano fuerte y templada. Durante el mercado de verano se hizo cargo de la depuración de un plantel saturado. Aunque no tenía espalda como para soportar una eventual rebelión, prescindió de muchos de los ex referentes.

Los criticados. Benítez era el futbolista más atacado por los hinchas. Holan, sin embargo, logró encontrar el lado fértil del misionero, quien a fuerza de grandes actuaciones se convirtió en uno de los más prósperos del equipo. En el Libertadores de América lo ovacionan. Rigoni venía mal y, por el planteo, se vio favorecido. Sánchez Miño parecía condenado a la rescisión de su contrato, pero Holan lo empezó a utilizar de lateral izquierdo y el ex Boca cumple su función con solvencia.

Las alarmas se escuchan. El angustioso triunfo por penales ante Camioneros, por la Copa Argentina, fue un síntoma de la escasez: el plantel de Independiente es corto. Holan, por eso, sabe que para la próxima temporada necesitará reforzar algunos sectores en los que cuenta con pocas variantes, como la defensa. Su equipo estuvo cerca de recibir un golpe muy duro.